Benjamín Ávila, conocido por ser el director de la película Infancia Clandestina, contó en su testimonio la dolorosa historia de pérdidas y desmembramiento familiar. Los secuestros de su mamá, Sara Zermoglio, y el de su pareja, Horacio Mendizábal. Lo que más conmovió, sin dudas, fue el relato de la separación con sus hermanos, Martín y Diego, con quienes reconstruye una relación que nunca debió ser rota. (Por Fernando Tebele para El Diario del Juicio*)
Foto de portada: luego de la declaración, Ávila sostiene la foto de su madre y abraza a su pareja. Los más jóvenes son sus dos hijos. Están también sus hermanos. A la derecha su tía, Diana Zermoglio. Sobre la foto de su madre, una amiga, y la segunda de la izquierda es la madre de sus hijos. (Fabiana Montenegro/DDJ)
Colaboración: Valentina Maccarone/Agustina Sandoval