martes, 12 de noviembre de 2019



Luego de ser filmado paseando por la avenida Cabildo el sábado a la noche, el Tribunal Oral de San Martín le ordenó a Eduardo Ascheri que se limite a caminar alrededor de la manzana donde cumple su detención con el beneficio de la domiciliaria. Además, la Justicia estableció que al imputado en la causa por la represión a la Contraofensiva de Montoneros se le coloque una pulsera electrónica. El 10 de septiembre de este año Ascheri ya había sido denunciado, tras ser fotografiado en un bar de las cercanías del Juzgado de San Martín donde se está llevando adelante el juicio. Ante la nueva situación, la fiscalía presentó ayer el video al tribunal, que hoy definió restringir las condiciones de su privilegio. (Por El Diario del Juicio*) 

📝Texto 👇
👉 Fernando Tebele 
👉 Martina Noailles 

👉 Foto: Ascheri, de campera verde, en una de las audiencias anteriores (Gustavo Molfino/El Diario del Juicio)

📹Video 👉 Fede Sichel




En el caso de Ascheri, después del pedido realizado ayer por la fiscal Gabriela Sosti, el tribunal resolvió hoy acotarle las salidas a la manzana de su domicilio y solicitar que se le coloque un dispositivo electrónico de control. En esta cuestión, la respuesta la tiene el Ministerio de Justicia, que suele argumentar que no tiene presupuesto para tal fin.
El represor Eduardo Ascheri fue Jefe de la División Planes del Departamento de Inteligencia (G2) del Comando de Institutos Militares desde el 16 de octubre de 1978 hasta el 29 de noviembre de 1979. Es uno de los ocho imputados sometidos a juicio oral y público ante el Tribunal Oral Federal en lo Criminal Nº4 de San Martín, que preside Esteban Rodríguez Eggers.
Ascheri fue sorprendido este sábado en las inmediaciones de la Av. Cabildo, caminando con total tranquilidad entre la gente. Quien lo vio es un asistente habitual del juicio del que Ascheri, a pesar de estar imputado, puede irse tras presentarse al comienzo de cada audiencia en el juzgado. Diego Guiñazú acompaña cada semana a adolescentes de escuelas secundarias que participan del Programa La escuela va a los juicios. Se indignó el sábado pasado cuando se cruzó por casualidad con Ascheri y lo filmó con su teléfono celular.
El represor vivió una situación parecida hace dos meses, cuando el fotógrafo Gustavo Molfino, que además es sobreviviente y querellante en la causa de la Contraofensiva, lo vio ingresando a un bar de las inmediaciones del juzgado. En aquella ocasión, el abogado querellante Pablo Llonto mostró las fotos al tribunal y solicitó que se le revocara el beneficio, acompañado por todas las querellas y por la fiscal Sosti. Ante este pedido,su defensor oficial, Hernán Silva, argumentó: “Sería inhumano pensar que la persona no se pueda ir a tomar un café antes de venir a esta audiencia de debate. Tomar un café desde la delegación de la policía hasta acá no implica una violación de la domiciliaria. Estas fotografías nada acreditan de la violación de la domiciliaria. Por eso esta defensa rechaza el pedido de revocar la domiciliaria. Entiendo que esta situación se puede volver a dar, porque una persona se puede sentar a tomar a café con estos días de frío”. Ahora que pasó el invierno, parece que Ascheri necesita airearse para mitigar las primeras temperaturas elevadas de la temporada primavera/verano.
El interrogante es si Ascheri, además de gozar del beneficio de la prisión domiciliaria, está autorizado por la justicia para salir a la calle. Según lo que pudo saber El Diario del Juicio, el tribunal que realizó la instrucción de la causa lo habilitó a caminar 20 cuadras por día, a raíz de una supuesta afección cardíaca. Gracias a esta decisión, cualquiera puede cruzarse con él, incluso sus propias víctimas o los familiares de ellas. La discusión más profunda es si un condenado o acusado por gravísimas violaciones a los derechos humanos, como Ascheri, debe gozar de esa lista de privilegios. Primero el de no estar en una cárcel común sino en su casa. Y luego, el de salir a la calle cuando quiera y como quiera. Mientras miles de presos comunes no acceden a tales beneficios, aún siendo mayores de 70 años y con afecciones de salud, los privilegios a los presos por delitos de lesa humanidad no deberían ser naturalizados.
En el caso de Ascheri, después del pedido realizado ayer por la fiscal Gabriela Sosti, el tribunal resolvió hoy acotarle las salidas a la manzana de su domicilio y solicitar que se le coloque un dispositivo electrónico de control, lo que en realidad ya habia sido solicitado por el juzgado que realizó la instrucción. En esta cuestión, la respuesta la tiene el Ministerio de Justicia, que suele argumentar que no tiene presupuesto para tal fin.

*Este diario del juicio por la represión a quienes participaron de la Contraofensiva de Montoneros, es una herramienta de difusión llevada adelante por integrantes de La Retaguardiamedio alternativo, comunitario y popular, junto a comunicadores independientes. Tiene la finalidad de difundir esta instancia de justicia que tanto ha costado conseguir. Agradecemos todo tipo de difusión y reenvío, de modo totalmente libre, citando la fuente. Seguinos diariamente en https://juiciocontraofensiva.blogspot.com

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